Memoria humeante: Cuando el patrimonio se sirve en la mesa

Tras décadas de auge gastronómico, Álvaro Merino invita a transitar de la “estética del plato a la ética de la producción”. El autor cuestiona la deshumanización del alimento, reivindicando la cocina como el archivo vivo del patrimonio y un espacio de resistencia comunitaria. Merino advierte que, si la gestión cultural y el turismo ignoran la dignidad y la seguridad social de los productores locales, se incurre en un “extractivismo simbólico”. La verdadera sostenibilidad no reside en el consumo estético, sino en garantizar que el éxito de nuestra herencia se traduzca en justicia y bienestar para quienes sostienen el fuego de la identidad.

Álvaro Merino

Álvaro Merino es especialista en iniciativas culturales. Fue director ejecutivo de Fundación Altiplano, donde lideró proyectos de conservación patrimonial en el norte de Chile. Ha sido productor ejecutivo de festivales como Arica Nativa, Arica Barroca y miembro fundador del Carnavalón Teatral. Su trabajo articula conservación, arte y comunidad, con un enfoque en sostenibilidad y colaboración intercultural. Hoy, desde Los Ángeles, continúa promoviendo puentes culturales entre América Latina y Estados Unidos.

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5 Comentarios

  • Claudia Ranaboldo dice:

    El artículo de Álvaro es clave para entender que el valor de ‘las cocinas’ va mucho más allá de las modas gastronómicas o los planes de desarrollo improvisados.
    A veces, por buscar el beneficio rápido, caemos en modelos que ignoran la realidad local. El ‘extractivismo’ ya está aquí, y para enfrentarlo, el enfoque de Patrimonio Alimentario Regional (PAR) es nuestra mejor herramienta: nos permite unir la identidad culinaria con una visión integral del territorio.
    Respetar y reconocer a los actores que hacen posibles estas cocinas es un principio ético y político que debe guiar cualquier acción de valorización, especialmente las económicas.

  • Claudia Ranaboldo dice:

    Andrés Ugaz, necesitamos pronto reflexiones frescas sobre las recientes experiencias que están desarrollando sobre el PAR en Perú y en Bolivia. Serán seguramente de mucho aporte para esta discusión

  • Andrés Ugaz dice:

    Querido Alvaro. Notable! gracias por esta reflexión necesaria en momentos en que las cocinas se exotizan y deshumanizan. Y claro, nos preguntamos en medio de un foro sobre el futuro de nuestras cocinas, de nuestra agricultura, de nuestra pesca artesanal, etc. Y no, como bien apuntas, en el futuro de las personas que en estos momentos gestionan ese patrimonio sin el debido reconocimiento, plan de retiro o seguro para una vida digna. Siempre fuiste un muy bien catador de tesoros gastronómicos vinculándolos eso si, a sus autores. Salgo hoy a campo en Bolivia y este texto me convoca y reta a no olvidar lo realmente importante. Abrazo! y gracias siempre al equipo de Juntanza por permitirnos historias como esta.

  • roberto haudry de soucy dice:

    Gracias Álvaro
    Bella y relevante reflexión sobre que va primero y a quienes nos debemos..
    Invitación a la frugalidad, la auto suficiencia posible , el respeto y cuidado a los creadores de platos ( agricultores, cazadores, pescadores , artesanos y finalmente cocineras/os quienes a través de sus platos nos cuentan y recuentan nuestra historia común. Nuestro patrimonio

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