¿Por qué las empresas tienen un rol importante en el desarrollo territorial?

En un contexto globalizado, en proceso de profunda mutación de los territorios rurales y a partir de la evolución de los paradigmas de gestión sostenible de los recursos naturales y culturales, las interrogaciones crecen en cuanto a la incidencia y la responsabilidad que tienen los actores privados sobre el desarrollo local y la gestión de los recursos bioculturales.

Las empresas son ciertamente un actor esencial en el territorio: fuertes interacciones e interdependencias nacen entre ellas y sus territorios de implantación, situándose en el corazón de su emergencia económica. La empresa está condenada a perdurar en el tiempo y por ello no puede disociarse del territorio en el que desarrolla su actividad. De este arraigo territorial nace una responsabilidad de “devolución” de la empresa hacia su territorio. La empresa es un socio legítimo e indispensable para acompañar y estimular las dinámicas de desarrollo, que se inscriben necesariamente en su sostenibilidad en el tiempo.

Diversidad & Desarrollo se compromete a abrir nuevos espacios de diálogo entre el  territorio y sus actores públicos y empresariales. La intención de D&D es hacer emerger una visión común y compartida de desarrollo territorial, centrada en la conservación y la valorización de la diversidad local. Para una implicación mayor de las medianas y grandes empresas en las estrategias de desarrollo local, D&D innova y replantea las estrategias convencionales de Responsabilidad Social de la Empresa. La ambición de D&D es desarrollar una lógica de Responsabilidad Territorial donde la empresa tenga un rol clave en la gestión sostenible de los recursos locales, la inserción social y el desarrollo territorial.

¿Qué es Responsabilidad Territorial de las empresas?

         

La Responsabilidad Territorial de las Empresas se refiere a diferentes pasos, que van más allá de las intervenciones puntuales para orientarse hacia procesos de coordinación y de cooperación publico/privada: participación en la gobernanza local, apoyo de la economía local a través del aprovisionamiento a partir de pequeños productores y artesanos, transferencia de conocimientos y tecnologías, apoyo en la creación de pequeñas empresas innovadoras por la valorización de los recursos locales …

Para dar más importancia y consideración al territorio sobre el que la empresa está implantada y para crear sinergias y vínculos fuertes entre los actores locales, la empresa debe hacer de la Responsabilidad Territorial de las Empresas un elemento clave para la diferenciación y la competitividad de su territorio de influencia. Esta alianza inscrita en la sostenibilidad permite la emergencia de verdaderas dinámicas de desarrollo territorial posible. Se trata de una lógica en la que “todos ganan” que resulta muy atractiva para la empresa.